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    Avatar: Elogio de la técnica Sergio Zapata    
   

 

Es conocida la renuncia de Stanley Kubrick para realizar Inteligencia Artificial ya que la época en que la concibió no se había inventado la tecnología necesaria para este menester, es por ello que delegó el proyecto a su amigo Steven Spielberg, quien a 5 años de la muerte del cineasta del Bronx realizó el proyecto. Similar situación es la que asumió James Cameron, que después de una década donde el cine, y más aún la tecnología, lograron avanzar aceleradamente en una ilusión; que un dibujo adquiera movimiento “real”. Es en ésta primera década, que los softwares de animación desarrollarán sus cualidades vertiginosamente, siempre en el afán de la mimesis humana (Matrix, el genial Golum de El señor de los anillos, y los saltos interrumpidos de los estudios Pixar) es que el creador de Terminator 2 y Alien el regreso al fin decidiera retornar a la pantalla. 

Además de estos elementos cualitativos, que hacen de Avatar una aventura visual, y sin duda representa la clausura de una forma de hacer y ver cine. Cameron en este retorno al cine lo hace con un guión sin pretensiones y plagado de citas; desde la concepción de un planeta inteligente interconecto a través de un sistema de nodos, o el corte espacial a partir de conexiones virtuales propiciadas por manipulación genética, o el enamoramiento entre el extranjero con la nativa, idéntico a Pocahontas, o la batalla por la tierra prometida. Sin embargo el tema goza de mucha actualidad, el ex marino Jake por medio de su avatar debe convencer a los nativos del planeta Pandora, los  Na´vi, a que  allanen el camino para la explotación de recursos naturales que reposan debajo de su hogar, de ésta relación surgirá el conflicto ético del extranjero, que además nos permitirá recorrer y sortear el mundo fantástico creado por el director.                

Antes de Avatar cualquier exploración alienígena se subordinaba a la evidencia de atardeceres o fugaces apariciones de bestias fantásticas, o cielos estrellados y cierta fauna representada sólo de forma figurativa, en extremo plástica, o la exaltación de algún particularismo geográfico o en alguna ocasión lo etnográfico tenía alguna relevancia, por supuesto que este elemento sólo justificaba alguna pirueta narrativa, siempre presente en el género fantástico. Pero en Avatar la exclusión etnográfica es compensada por lo visual, la tentación por el particularismo de algunas formas es reducida a medida que el relato va avanzando entre los mundos imaginados de nuestro héroe que entre el vértigo y las promesas, la contradicción de las lealtades y su renacimiento nos devela la fantasía de una biosfera inteligente llamada Pandora.

Al tener en la transformación física el fundamento dramático de la posterior transformación del héroe, Cameron no nos ofrece elementos éticos de los Na´vi que afiancen este cuadro contradictorio, puesto que la compleja biosfera de Pandora nos ofrece un pueblo cuya estructura social jerárquica, espíritu comunitarista y cierto fetichismo no son difíciles de concebir fuera de nuestro planeta.  Sin embargo, y quizás lo más original sea la conexión, mediante terminales neurológicas entre hombre y flora o fauna, por supuesto que ésta relación “equilibrada hombre-naturaleza” se inclina a favor del hombre. 

Ante la inminente desaparición de su hogar, los Na´vi serán conducidos a la victoria por el héroe extranjero, cuyo estatus será abolido mediante el despliegue de sus destrezas en el campo de batalla y logrará, mediante el triunfo, el reconocimiento como igual y sólo así la comunidad lo aceptara. 

No deja de llamar la atención que en el epilogo de la cinta, donde el vértigo y las emociones se disparan a partir de la derrota de los humanos, conducidos por un caricaturizado general cuya política (exterior) es la guerra preventiva  - que para nuestro caso seria la derrota de una potencia invasora que lanza ataques preventivos y sólo quiere la riqueza natural de un lugar- y su derrota es propiciada por una fuerza superior a la humana: la madre naturaleza. De este elemento es que varias lecturas encuentran en la cinta una suerte de manifiesto ecologista o más aún un enunciado anticapitalista, por la evidente derrota de los invasores que sólo desean las materias primas, pero la cinta de Cameron supera cualquier lectura ideologizada en virtud de la técnica, dibujos que parecen humanos, dibujos humanizados cuyas membranas vemos y ojos que nos interrogan en una biosfera que por fin dejo de ser un paisaje.         

 

 

   
   
Tags: Sergio Zapata Avatar James Cameron
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    Sergio Zapata
Miembro del consejo editorial de Cine mas cine.
 
         
 
 
         
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  Título original: Avatar
Género: Thriller, Aventuras, Acción, Ciencia ficción
País: Estados Unidos
Año: 2009
Dirección: James Cameron
Reparto principal: Michelle Rodriguez, Zoe Saldana, Sam Worthington, Giovanni Ribisi, Sigourney Weaver, Laz Alonso, Wes Studi, Stephen Lang, Joel Moore, CCH Pounder
Música: James Horner
Fotografía: Mauro Fiore
Guión: James Cameron
Producción: Colin Wilson
Duración: 150 min.
 
         
 
       
             
 
           
 
 

 
 
 
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