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Premio a la Mejor Crítica sobre un video concursante en el XI Festival de Cine y Video Estudiantil IKEYA 2010.
Como sabemos bien, el tema de este año del Festival de Cine y Video Estudiantil Ikeya era el medio ambiente. Todos los colegios trabajaron el tema de diferente manera, utilizando recursos como fraccionar la pantalla y cortar cuerpo para expresar una crisis, usar la empatía para lograr conmover a la audiencia y llevarlos a la concientización sobre el tema. Pero lo último que a cualquiera se le hubiera venido en mente es el elemento comedia: a todos se nos ocurrió la idea de dar al público un baldazo de agua fría, o al menos tratar, pero el propósito del festival en ningún momento era deprimir a la audiencia o dejarlos consternados, era simplemente hacer un video sobre medio ambiente y creo que los realizadores de Buevo producciones entendieron eso muy bien.
Lo terrorifico, lo chistoso y lo triste del agua es además una oda al cine. Con escenas tributo a El Padrino, Psycho, Lo bueno lo malo y lo feo (empezando por el título), El proyecto de La Bruja de Blair y The Nightmare Before Christmas, el video resulta atractivo para cualquier cinéfilo. Además, con un humor comparable al de Quentin Tarantino, este corto sale de muchos esquemas planteados, empezando por el hecho de que el protagonista es el villano y el antagonista el héroe funk de la historia. El pepino es un personaje complejo y cambiante. Es precisamente al finalizar el carnaval durante su entierro que El Pepino decide que un año es demasiada espera poder hacer lo que mejor sabe, mojar y molestar al paceño, carnavalero o no. El Pepino sale de su tumba y armado de su personalidad traviesa, con su máscara de una La Paz de Antaño y sus globos de agua, sale a las calles dejando atrás su sepultura. Pero el agua que este personaje gasta en sus bromas y travesuras no puede ser desperdiciada ni los ciudadanos molestados de esa manera. Es aquí donde conocemos al antagonista-héroe: el alcalde municipal de La Paz, hombre, o en este caso hombrecillo con toda la determinación, que pueda entrar en su metro sesenta de estatura, y ponerle fin al carnaval del Pepino.
La metamorfosis del Pepino se lleva a cabo cuando descubre que detrás de los globos de agua hay conciencia y responsabilidad. En el enfrentamiento entre alcalde y pepino la película entra en un punto de inflexión, el pepino deja de ser el villano malévolo e irresponsable y se convierte en una víctima. El alcalde, con el uso de un eslogan ya muy conocido y hasta saturado para algunos, logra acabar con el carnaval del Pepino, que tiene una actitud que sólo puede ser descrita con la palabra funk. Esta historia acaba en la simbólica escena en la que el Pepino, tras ser derrotado y haber reflexionado, se sienta a la vereda del río observando agua contaminada y se saca la máscara como quien abandona un oficio. Debo admitir que me resultó un poco decepcionante observar que detrás del traje se encontraba una persona. Esa escena desmorona la idea de personaje sobrenatural con voz de bocina que rodeaba al Pepino; sin embargo, probablemente era una escena clave para la simbología del final: “La cultura puede convivir con el medio ambiente”.
Con fondos de colores vívidos y música muy adecuada para cada situación del personaje, este corto es una producción en el que al acompañar al Pepino podemos descubrir no sólo lo terrorífico, lo chistoso y lo triste del agua sino lo terrorífico y lo chistoso de las mentes detrás de Buevo producciones y la nueva generación de videastas que representan.
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