Mi villano favorito es la primera apuesta de los Estudios Universal por llevar a la gran pantalla una historia completamente generada por computadora. Disney, Pixar y Dreamworks han trabajo intensamente, en los últimos quince años, por conseguir los mejores resultados en este campo de la animación. Los logros son ampliamente conocidos, ahí están Shreck y Toy Story, por nombrar sólo algunos ejemplos.
La velocidad con la que se han desarrollado las diferentes técnicas de la animación, es sorprendente y si a esto le sumamos el resurgimiento de la exhibición en 3D, los resultados son muy positivos, siempre y cuando la película haya sido pensada desde esta orilla, no así si el film se acomoda como una estrategia de mercado dentro de los parámetros que esta tecnología contempla.
En Mi villano favorito nos encontramos con un malo que es el resultado de su entorno, Gru es un personaje simpático que quiere continuar haciendo fechorías, los robos son su especialidad. En esta oportunidad trata de convencer a los financiadores de un banco para que apoyen el crimen perfecto: robar la luna. Así como lo escuchan, el satélite de la tierra que mantiene cierto equilibrio en el planeta azul. Esta acción no es, en ningún caso, algo casual, Gru ha soñado siempre con ser astronauta, aunque su madre se reía de él.
Como antagonista tenemos a Vector, un jovencito talentoso que parece ser el sustituto dentro del mundo de los villanos, con un perfil altamente calificado, él no deja de ser el típico ladrón bobo creado hace mucho tiempo por la industria cinematográfica norteamericana. El plan de Gru para robar la luna, pasa por vencer a Vector en calidad de visitante, para esto adoptará a tres adorables niñas que poco a poco ablandarán el corazón de nuestro villano, haciendo de él un hombre diferente.
La película nos propone una familia disfuncional, un hombre mayor (Gru), con tres hijas adoptadas. Ellas adecuarán el mundo del villano a sus propias necesidades, si en un principio el hogar parecía una casa del terror, en tanto la trama se desarrolla vemos como las cosas van cambiando. Un cuento para niños es el elemento que da forma a una tierna historia. Ellas buscan el cariño de un padre y él sabe que su propia historia no puede repetirse. Mi villano favorito se construye a través de una historia simple plagada de gags, que ayudan mucho a que todo sea más ligero, quitándole el dramatismo de otras propuestas.
Como planteaba en el principio, la tecnología 3D ha permitido que el espectador vuelva a sorprenderse en la sala de cine, Universal propone con esta película, hacer de los efectos algo que permitan al público sentir la emoción propia de la realidad virtual. Una de las escenas, quizás la mejor lograda en 3D, nos lleva a disfrutar el vertiginoso camino de una montaña rusa, esto hace que se multipliquen las sensaciones de quienes aún nos impresionamos con todo el aparataje del cine.