Las posibilidades que ofrece la ciencia ficción para crear escenarios, emociones particulares y extraordinarios situaciones, han sido explotadas desde siempre. La industria cinematográfica norteamericana es la que ha explorado con más interés y con mejores resultados este género, pero las nuevas opciones que brinda la tecnología hacen que cada vez sea mayor la oferta de películas que habían sido tradicionalmente producidas por Hollywood. En este caso, el film es The host, el autor es Bon Joon-ho (Memories of Murder, 2003) y la nacionalidad: coreana.
The host es una película que nos presenta, una ácida crítica a la cultura occidental desde una mirada oriental. La estructura social de la familia es vista desde la desintegración y sus referentes son contrapuestos generacionalmente desde el abuelo, los hijos y la nieta. En la película de Bon Joon-ho los personajes principales reflejan una sociedad poco convencional, un país diferente, y se puede leer también la insatisfacción como resultado de la invasión.
La aparición de un monstruo en la ciudad genera todo un clima de terror y angustia, vemos como la bestia persigue a los humanos, los gritos y los efectos especiales crean magistralmente un ambiente arquetípico de este tipo de films. Si bien en The host, la alteración de lo corriente no es resultado de una exploración a lo desconocido, la intención de mostrar una presencia externa que altera la cotidianeidad, se manifiesta en este monstruo que amenaza las orillas del río Han en Seúl.
En el escape inicial de la primera persecución (anótese que la película es una continúa huída de diferentes elementos: policía, monstruo, recuerdos), vemos como la hija tiene una suerte distinta a la del padre mientras corren para no ser alcanzados por el monstruo, ella es atrapada por la bestia. En esta secuencia se nos presenta el conflicto de la película, el aferrarse a lo perdido, o en este caso, a lo desaparecido. Una mirada particular que después madura en la idea de la esperanza y la imposición de supuestos (tales como, los riesgos que enfrentan los que estuvieron cerca de la criatura desconocida).
A lo largo de la película el espectador se enfrenta a las características de la influencia de los medios de comunicación sobre la población, a la sátira de los personajes extranjeros (estadounidenses), al amor filial. Más que ser una película de monstruos y muertes, The host retrata situaciones concretas como las alertas sanitarias, y la incapacidad de generalizar reacción ante situaciones extremas, la irresponsabilidad de quienes asumen el control de la acción.
En un análisis más profundo el aislamiento al que son sometidos los personajes principales (padre e hija), el padre en un hospital al ser sospechoso de portar algún mal desconocido transmitido por el monstruo y la hija en la alcantarilla donde la bestia la ha dejado, podemos perfilar las condiciones en las que se vive en un mundo contemporáneo. El hombre contra el hombre y sin embargo, también asistimos a la realidad de ver al hombre por el hombre en procura de salvarse de la devastación. Que en este caso pierde el límite entre la acción del monstruo y la acción del propio hombre.
Una crítica constante, teñida de humor negro, a la vida de los hombres que van perdiendo autonomía, siendo etiquetados por marcas extranjeras. La deshumanización es vista de cerca en The host, y si embargo, también la esperanza está presente a lo largo de toda la película.