Edición Nº 18

La Revista

Criticas

La red social

 

Autor: Sergio Zapata

 

La última película de David Fincher es tan compleja, inclasificable, fragmentada, emotiva, actual y de fácil consumo como lo que busca retratar: la red social Facebook. La película está planteada como un biopic en el que Fincher sitúa al creador de Facebook, el multimillonario Mark Zuckerberg, en el origen de la herramienta de comunicación más revolucionaria de la última década, contrastándolo con secuencias de declaraciones previas a un juicio. De forma fragmentada, Fincher opta por tres tiempos inconexos, los cuales se irán hilvanando a medida que avance el metraje y con ello la compleja trama del nacimiento de Facebook.

La fragmentación narrativa es algo que Fincher vino cultivando desde El club de la Pelea, Seven y El curioso caso de Benjamin Button. En La red social, Fincher imprime este gesto, mostrando de forma más nítida la sobriedad vista en Zodiac, optando por un solo personaje, absorto en sí mismo y con una serie de conflictos que no serán resueltos, sino que se irán acumulando sin encontrar un momento catártico.         

De esta situación es que se pretende simplificar a esta película como un alegato sobre la amistad o una fábula sobre el éxito y su precio. Sin embargo, el planteamiento de Fincher, cargado de cinismo, no busca ser un manual para lograr el éxito ni un tratado sobre ética: se aborda a Zuckerberg como un joven de 19 años que estudia en Harvard, un  genio de la programación, inadaptado y con un único amigo, Eduardo Saverin. Fundadores de la empresa y guías del relato, ambos personajes son compañeros, cómplices y rivales enemistados. 

Basada en el libro The accidental billionaires de Ben Mezrich, La red social ofrece un panorama de la actualidad. La fragmentación social traducida en las comunicaciones interpersonales afincadas en lo virtual, el exhibicionismo, la mutación de los espacios públicos, el voyeurismo, la vanidad y la cultura del click, son algunos de los tópicos comunes al enfrentarnos a las redes sociales, sus usos y discusión. Es sobre esto que Fincher nos guía, aproximándonos a los conflictos que acarreó la construcción de Facebook en su  primera etapa. 

El click como principio y fin de las relaciones no es la base argumental del filme –siendo un estado permanente para Zuckerberg, que espera ser aceptado por su ex novia– pero se plantea como la provocadora y democrática manifestación del gusto y asentimiento. Mediante este elemento –click– se hacen amigos, se crean militancias, se originan revoluciones, se logra, para los personajes de esta historia, establecer alianzas, desvanecer lealtades y potenciar codicias.       

Este estado de inmediatez que plantean no sólo las redes sociales sino la Red, es apaciguado por Aaron Sorkin, guionista de la cinta que, con diálogos lúcidos, brillantes y vivaces que se conjugan con la fragmentación de Fincher, compone una obra completa, pulcra e inclasificable. Que, además, incluye memorables secuencias aisladas, como la carrera de regatas. 

 

 

Trailer


La red social

Genero: Drama, Histórico
Pais: Estados Unidos
Año: 2010
Direccion: David Fincher
Reparto: Rooney Mara, Andrew Garfield, Jesse Eisenberg, Rashida Jones, Brenda Song, Justin Timberlake, Joseph Mazzello, Malese Jow, Caleb Landry Jones, Max Minghella
Musica: Atticus Ross y Trent Reznor
Fotografia: Jeff Cronenweth
Duracion: 120 min.
Guion: Aaron Sorkin
Produccion: Donald Graham Burt
Sinopsis: Una noche del otoño de 2003, el joven estudiante de programación Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) se pone a trabajar en una nueva idea que lleva tiempo rondando por su cabeza. Mark crea una red social llamada Facebook que permite a millones de usuarios estar conectados y compartir alegrías, tristezas, miedos, aficiones y secretos. Seis años después, Mark es una de las personas más ricas del mundo. Pero ahora empiezan las disputas legales por los derechos de explotación de Facebook, así como otros problemas de índole personal. Y es que nadie se hace amigo de 500 millones de personas sin ganarse, a la vez, unos cuantos enemigos.


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