Edición Nº 24

La Revista

Criticas

Midnight in Paris

 

Autor: John Lake

Dante Panzeri fue un periodista deportivo argentino que en la década del sesenta realizaba agrios comentarios futbolísticos por la televisión. Con gesto adusto solía criticar las nuevas tácticas como el “catenaccio” impuesto por Helenio Herrera, adoptado en nuestras pampas por el Estudiantes de Osvaldo Zubeldía. Panzeri, clamaba por el “jogo bonito” que pregonaban Pelé y sus adláteres mientras que desmerecía a las figuras locales de aquella época. Si bien Maradona y Messi encandilarían al football argentino y mundial a partir de fines de los setenta, Marzolini, los hermanos Onega, Ángel Rojas, Sanfilippo, Maschio y Madurga  entre otros, regalaban al público sus fintas y su prestancia. Para el periodista todo pasado había sido mejor. Añoraba aquel football argentino sin tantas marcas y más vistoso de los años cuarenta y principios del cincuenta. Siempre recordaba con nostalgia aquellos tiempos mejores.


Midnight in Paris, el último film de Woody Allen, comienza con bellísimas tomas de la ciudad Luz. La torre Eiffel, Montmarte, el Sena, Notre Dame, le Pont Neuf, le Sacré Coeur, el Louvre, le Moulin Rouge, la librería Shakespeare and Company, l’Opéra, Place Vendôme. El público comienza a cuchichear, se escuchan “¡viste!” o “¡mirá!” Una platea muy viajada por lo visto, recuerda y añora el tiempo pasado en París. Algunos chistan ante tanto murmullo. No importa, las palabras son reemplazadas por los codazos. Las imágenes rememoran al espectador tal vez una luna de miel, un tour al estilo de Si es martes debe ser Bélgica, un viaje con amigos, el exilio o una pasada fugaz pero inolvidable. Allen agrega un paisaje de Paris no menos importante y que muchos directores suelen obviar: la lluvia. El director se detiene por largos instantes en algo que forma parte de la primavera parisina. “Si estuviste en Paris en primavera y no viste llover, entonces no conocés verdaderamente Paris” parece querer decir el autor de Manhattan. Mientras tanto, el público añora aquel coqueto paraguas comprado en las Galerías Lafayette y olvidado en el asiento del “métro” al descender en la estación La Défense.


Un parsimonioso Owen Wilson recorre con su novia Rachel McAdams la capital francesa en búsqueda de inspiración para su próximo libro. Ambos tienen intereses opuestos. Él prefiere recorrer el menos conocido Le Marais, a ella le gusta el más clásico Versailles. Él prefiere caminar bajo la lluvia, ella decide tomar un taxi. Él adora caminar por las callecitas estrechas de Montmartre para encontrarse con algún personaje de antaño, ella se aburre sentada en una escalinata esperando que algo mágico suceda. Una noche, entrado en copas, el protagonista decide vagar en forma solitaria por las calles de Paris. Luego de dar las doce campanadas como en La cenicienta, se produce el encantamiento y  los pasajeros de un Rolls Royce lo invitan a subirse para continuar el viaje con ellos. Lo que no sabe, es que los huéspedes lo transportarán a los años veinte, el tiempo añorado por Wilson. Allí tomará contacto con los escritores Scott Fitzgerald, su esposa Zelda y Hemingway. Cole Porter, en medio de una fiesta mágica, lo deleitará con sus melodías mientras que Dalí lo agobiará con sus imágenes de rinocerontes. El pintor le presenta a sus amigos Man Rai y un joven Buñuel. El protagonista no pierde el tiempo y le esboza la idea al director para El ángel exterminador… La propia Gertrude Stein leerá el libro mientras discute con Picasso la interpretación de un cuadro que el pintor español acaba de concluir. Allí conoce a la ex amante de Modigliani y actual del autor de Guernica. Adriana, Marion Cotillard, seducida por Gil (Owen), recorre junto al nuevo y extraño galantuomo las calles nocturnas, mientras evoca y añora la Belle Époque y sus personajes. Una noche, un carruaje tirado por caballos los depositará en las puertas del restaurante Maxim’s en 1890. Luego se dirigirán a un bar donde se encontrarán con Toulouse Lautrec, Degas y Gaugin. Adriana está fascinada con el entorno y no quiere retornar a los años veinte. En cambio Lautrec añora el Renacimiento y sus grandes maestros sin valorar el momento que le tocó vivir. Todos los personajes añoran el pasado, parecen estar insatisfechos con el presente, los recuerdos y la historia parecen pesar más que la actualidad. Mientras tanto el protagonista va y viene en el tiempo, de fiesta en fiesta y de bar en bar, embelesado por la sugestión de los ambientes y los artistas como si se tratase de un parque temático o un hotel en Las Vegas.


Crisis de pareja, un escritor confundido, crisis de creación, música de jazz, diálogos chispeantes, dilemas existenciales. En síntesis, un Allen ciento por ciento. Gran homenaje a París y a una época esplendorosa a la cual no fue invitada Edith Wharton. Tal vez, la autora norteamericana de La edad de la inocencia, no sea una de las favoritas del director pese a haber vivido muchos años en Paris, donde encontró la muerte en 1937. Quien escribe también la añora.

Trailer


Midnight in Paris

Genero: Comedia, Romance
Pais: Estados Unidos, España
Año: 2011
Direccion: Woody Allen
Reparto: Marion Cotillard, Rachel McAdams, Owen Wilson, Michael Sheen, Adrien Brody, Kathy Bates, Alison Pill, Léa Seydoux, Kurt Fuller, Corey Stoll, Mimi Kennedy
Musica: Varios
Fotografia: Darius Khondji
Duracion: 100 min.
Guion: Woody Allen
Produccion: Letty Aronson, Stephen Tenenbaum, Jaume Roures
Sinopsis:


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