|
|
Edición Nº 31 La RevistaCriticas
Autor: John LakeRidley Scott regresa a la ciencia ficción tras un impasse de treinta años, luego de la referente Blade Runner y la exitosa Alien, el octavo pasajero. Prometeo, la nueva aventura fantástica del director de Gladiador, traslada al espectador al espacio desconocido, recreado con una magnífica fotografía y potenciado por el 3D, para ahondar en los misterios del origen del hombre. El comienzo impactante (encantadora geografía de Islandia), recorre una majestuosa panorámica en un paisaje montañoso e inhóspito para detenerse junto a un vertiginoso y turbulento salto de agua, donde en lo alto de una roca un pálido humanoide desnudo vomita una poción que fluye por el agua transformándose en células vivientes. ¿Acaso, es un ser de otro planeta que vaga por la tierra en una visualización del inicio de la vida? Es uno de los tantos interrogantes que dejará abierta la nueva travesía cósmica de R. Scott. Debido al descubrimiento por parte de unos científicos de unas pinturas rupestres que apuntan a una constelación de estrellas, años más tarde en el 2093, la nave Prometeo financiada por una corporación, los trasladará hacia una luna que orbita en derredor de un planeta lejano, en búsqueda de respuestas. El vehículo espacial se detendrá cerca de una cúpula, en cuyo interior junto al de la nave, se desarrollarán la mayor parte de las escenas de la película. En la tripulación se destacan dos mujeres de carácter fuerte y decisiones rápidas. Noomi Rapace, la científica Elizabeth Shaw, es una prolongación del personaje de Sigourney Weaver en la saga Alien. Charlize Theron (Margareth Vickers), la gélida representante empresarial que trata al resto como sus empleados, se parece más a un robot que a un ser humano. El capitán Janek, a cargo de Idris Elba, es el personaje que más evoluciona a lo largo del relato. De irreverente y desinteresado al principio, se involucra al final en un acto heroico para salvar a la humanidad. Michael Fassbender, en el rol del androide David, posee innumerables conocimientos y oscila entre el servicial ayudante y aquellos implementos tecnológicos que en un cierto punto se revelan contra su creador. Guy Pearce, es el multimillonario que muestra un afán desmedido por el enigma de la creación. Rapace está acompañada por su novio, Logan Marshall-Green, un científico más afín a las teorías de Darwin que a la fe religiosa. Por último, están los descreídos Sean Harris y Rafe Spall, uno biólogo y el otro geólogo, con más pinta de rufianes que de científicos, grandes candidatos a ser los primeros en desaparecer ni bien el mal comience a acechar. La escenografía y la dirección de arte son dos de los rubros más destacados. Los ambientes del transporte galáctico son un prodigio de diseño futurista mientras que el interior de la pirámide, donde predominan distintas tonalidades de azules, con sus laberintos y estatuas, acentúan lo oculto, el peligro, la incertidumbre y el agobio que rodea a los protagonistas. El suspenso dosificado desemboca al final en un torbellino de acción en el cual todos luchan por sobrevivir. La gran tormenta cósmica que amenaza con devorar a los investigadores y al transporte, la cesárea contra reloj que se autorealiza la doctora Shaw para extraer un ser alígeno de su útero, la exploración silenciosa por los recovecos de la cúpula y las experiencias de la tripulación con los extraterrestres que allí hibernan, liberan en forma placentera la adrenalina de la platea. El público se retira de la sala con más dudas que certezas. Prometeo, deja abierta muchas puertas que con toda seguridad se cerrarán en futuras entregas. |
![]() |
Prometeo
Genero: Ciencia Ficción, Thriller |
25 de May del 2013


