Por: Mary Carmen Molina
A principios de este mes, llegó a Bolivia el documentalista alemán Sebastian Winkels. Con el auspicio del Goethe Institut, Winkels dictó un taller en el que participaron cineastas bolivianos, con el objetivo de desarrollar proyectos de cine documental en diferentes aspectos.
Cinemas Cine conversó con el director sobre la actualidad del documental a nivel internacional, las tareas y retos de los realizadores en este formato y Bolivia como espacio de interés en el ámbito internacional.
Mary Carmen Molina: En la actualidad ¿cuáles crees que son los desafíos para un documentalista en cualquier parte del mundo?
Sebastian Winkels: Durante los tres días del taller, hablamos sobre el cine documental. Hay una diferencia entre los documentales para televisión o para instituciones, que tienen un enfoque más periodístico. El cine documental es un formato que veo que en Bolivia no está muy desarrollado todavía, porque hay la tendencia de caer en el formato periodístico. Yo he tratado de provocar a los participantes del taller para hacer trabajos más universales y artísticos, para que puedan llevarlos a festivales internacionales. Éste es el espacio para ver documentales que no tienen un tono periodístico, sino que tienen motivaciones artísticas. Entonces, el reto para los documentalistas en todo el mundo es hacer un trabajo artístico y novedoso para la pantalla grande. En Bolivia faltan redes, faltan posibilidades de producción. Estamos viendo de qué forma el Goethe Institut puede apoyar a los documentalistas en Bolivia.
MCM: Según tu mirada de documentalista, ¿qué es lo que te interesa de Bolivia?
SW: Ésta no es sólo mi primera vez en Bolivia, sino que es mi primera vez en Latinoamérica. He visto Bolivia a través de los proyectos de los participantes. He visto que hay temas muy interesantes: Bolivia tiene un pasado histórico que puede ser explotado de muchas maneras en el cine documental.
Cualquier cosa que describa la condición humana, la situación la sociedad en Bolivia puede ser interesante para un proyecto de cine documental. Es importante que los cineastas bolivianos desarrollen su propio estilo, su propio lenguaje a través de estas temáticas. Lo desafiante es que para hacer cine documental no necesitas un gran tema, los grandes escándalos políticos, o la problemática ambiental. Tú puedes tomar un tema muy chiquitito, con una mirada muy detallista, pero dándole profundidad, con una visión de lupa.
MCM: ¿Qué falencias tienen los proyectos bolivianos de documental que conociste en el taller?
SW: Lo que pasa es que creo que acá hay poco incentivo, no hay subsidios del Estado. Pero sí es un hecho que el interés en Bolivia en el exterior sí existe. El problema es que a veces falta alcanzar un nivel estándar para que los proyectos puedan llegar a los festivales internacionales. Siempre es bueno repensar aspectos metodológicos de un proyecto. Por ejemplo la calidad emocional. Siempre es bueno preguntarse si la película que uno está haciendo tiene algo nuevo o sorprendente para el público. Hemos hablado sobre esto bastante durante estos tres días, y a veces son cosas pequeñas las que hay que trabajar en la dramaturgia, para alcanzar un nivel bueno.
La visión del Goethe Institut siempre ha sido el intercambio cultural, y el cine es un factor muy importante para este objetivo. El Goethe tiene interés en apoyar la producción que muestra la realidad boliviana.
MCM: ¿Los festivales de cine son ahora el lugar por excelencia para ver cine documental, o hay otro tipo de espacios de difusión? ¿Qué pasa con el Internet, con la televisión?
SW: Los festivales de cine son simplemente la plataforma más eficiente. Si tú quieres que tu documental llegue a canales de televisión, tienes que pasar por los festivales de cine, porque ahí es donde te descubren, donde están los productores, los curadores.
Lo que pasa es que acá no hay fondos nacionales. A nivel internacional sí hay fondos que apoyan la producción documental, pero para llegar a esos fondos hay que pasar por festivales. Si tú vas a festivales tienes mayores opciones de acceder a esos fondos. No es necesario que comiences con un documental de 90 minutos, con un documental de 5 minutos tú puedes tener un buen éxito en los festivales.